Bolivia y las implicaciones geopolíticas del golpe de Estado
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La piedra en el zapato ¿Valió la pena? Leer más »
Llegar al gobierno no es llegar al poder de forma plena y absoluta, la legitimación del voto no se traduce en un poder soberano, el voto es la delegación de una parte de la soberanía, pero no es absoluta; contrariamente, algunos gobernantes creen que el poder se representa en la sumisión y la coerción, entendiéndola en el sentido tradicional de obediencia y castigo; cuando en la actualidad existen diferentes formas para instrumentalizar el poder, que se reflejan en las diferentes actitudes y pensamientos de las personas, por lo que intentaré explicar lo que se entiende por poder, la mala interpretación del poder por el Gobierno de Facto de Jeanine Añez y el rol de algunos protagonistas que utilizaron el miedo y la violencia, como factores negativos del poder. El 2019, cuando Jeanine Añez, usurpó el gobierno y se autoproclamó Presidenta (que para algunos representó el asalto al poder), lo realiza sin ninguna legalidad y legitimidad, utilizó el caos para incrustarse en el gobierno; pero su caída, se generó sin ninguna asimilación y alienación del individuo respecto al régimen político, el poder se tradujo en obediencia a través de la violencia y el temor, que representa el poder político fallido, ya que esta obliga a realizar acciones y castiga por el incumplimiento de lo instruido. Pero ¿Qué es el poder político?, en la “Miseria de la filosofía”, Karl Marx menciona que “En el transcurso de su desarrollo, la clase obrera sustituirá la antigua sociedad burguesa por una asociación que excluya las clases y su antagonismo; y no existirá ya un poder político propiamente dicho, pues el poder político es precisamente la expresión oficial del antagonismo de las clases dentro de la sociedad burguesa”. Evidentemente cuando Marx menciona clase obrera, se refiere a los trabajadores de las grandes industrias y fábricas en Europa, en la actualidad la clase obrera ha evolucionado y en cuanto obtenga el mando de su propia dirección, que viene a ser representada por un Estado Socialista, no existiría un poder político, destruyendo todo el sistema capitalista y el poder burgués que se sustenta en una política represiva, castigadora, vengativa, deshumanizada y violenta. La burguesía utiliza el poder político desde distintos espacios del Estado, como herramienta de control y sumisión; es por esta razón que un gobierno socialista, no debe dudar un segundo en realizar transformaciones radicales en toda la base económica, política, cultural, educativa y social. El único gobierno que puede garantizar el derecho de todos, es el gobierno de la clase obrera. El Estado burgués queda en manos de la represión y el castigo, reproduce la división social del trabajo, por lo que la llegada al gobierno no significa la conquista del poder; el poder está por encima de la autoridad, que la utiliza para ordenar y ejecutar acciones; relacionado este concepto con el gobierno de Jeanine Añez, el falso poder que fue ilusionado en la imagen de Jeanine Añez, llevó a su autodestrucción, no se tuvo ninguna legitimación, no adquirió nunca el poder y menos tuvo el control del mismo, detrás de la silla Presidencial, se encontraban los Ex Ministros como: Arturo Murillo (Ex Ministro de Gobierno), Branko Marinkovic (Ex Ministro de Planificación del Desarrollo; y luego de Economía y Finanzas Públicas) y Fernando López (Ex Ministro de Defensa), quienes decidían por el resto del Gabinete de Añez, utilizaron el slogan de pacificación, como excusa para el ingreso violento al Órgano Ejecutivo, lo que produjo desgaste en menos de un año, ocasionando distintas manifestaciones y marchas a finales del 2019 y toda la gestión del 2020; en estas movilizaciones auto-organizadas, se encontraban personas que salieron a luchar por sus derechos y la recuperación de la democracia, por lo que las fuerzas políticas organizadas, tenían como objetivo, la conquista del verdadero poder, que fue usurpado y utilizado como instrumento para llegar al gobierno, puesto que como mencionó Marx, la ilusión que gobierno es igual a poder, es simplemente una ilusión, puesto que mientras no se cambie la estructura social, el sistema seguirá siendo capitalista; siendo indispensable que la victoria y retorno del MAS al gobierno, continúe con el proceso de cambio; creando herramientas que revolucione y destroce todo el sistema capitalista y el Estado burgués liberal. Cuándo Jeanine Añez, conforma su gabinete, en aquella etapa de “Terror de Estado” reestructura el poder ejecutivo, la misma contaba con un consejo de Ministros, asesores y personal de confianza, que brindaban asistencia y asesoramiento para la toma de decisiones, por lo que el golpe no solo puede tener una sola responsable, sino todos los Ministros y el personal de confianza que le asesoró para la toma de decisiones inconstitucionales e ilegales, Carl Schmitt señala que: “El individuo humano, en cuyas manos están por un momento las grandes decisiones políticas, solo puede configurar su voluntad bajo presupuestos dados y con los medios dados. También el príncipe absoluto requiere reportes e informes y depende de sus consejeros”. El personal de asesoramiento y consejería, involucrado en el gobierno de Añez, que vendría a ser llamada el “atrio”, en el que no solo existen Ministros, sino también, secretarias, sirvientes, médicos, curas y amantes, amenazaron constantemente en socavar el poder; Jeanine Añez, no alcanzó a visualizarlo y realizó acciones violentas para mantenerse en el gobierno. Es necesario analizar la temporalidad del poder, relacionado con la violencia, la última no se puede espacializar, es el decantamiento del verdadero poder, crea fisuras, ahonda en ellas y reduce los espacios democráticos, se produce de manera puntual, entonces el poder no se basa en la violencia, el gobierno de Jeanine Añez, ejerció la violencia para subir y mantenerse en el poder, pero no pudo consolidarla, puesto que su temporalidad fue rota y desencadenó “las movilizaciones por la recuperación de la verdadera democracia”. La violencia ejercida por los militares y los policías en el gobierno de facto de Jeanine Añez, es un síntoma de impotencia, en vista de que las autoridades no podían mantener el orden y el control permanente, con un quiebre democrático, utilizaron las armas de fuego,
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A dieciocho meses de la toma de posesión, el Gobierno de Luis Arce conserva la expectativa y la esperanza de la gente que votó por él en 2020. Esto se expresa en una imagen positiva del 46,7 % que, traducida a votos válidos, se equipara al 55 % obtenido en las elecciones generales. Estas cifras se repiten como tendencia (con poca variación) en las tres encuestas realizadas por CELAG desde 2020 en Bolivia. El presidente Arce es el segundo mejor valorado en la región después de Andrés Manuel López Obrador en México. Algo más del 60 % de la población cree que Luis Arce resolverá los problemas económicos a corto o mediano plazo. Este dato no es menor en medio de una crisis que aqueja al mundo entero en esta etapa pospandémica. Quizás esto se explique por fenómenos como el control de la inflación: por ejemplo, mientras en Bolivia ésta no pasa del 0,8 % en los primeros tres meses del año, en Alemania a finales de marzo se disparó a un 7,3 % (la cifra más alta desde la reunificación en 19901). La capacidad de un gobernante de sostener en el tiempo una expectativa positiva de la gente es uno de los elementos más importantes del quehacer político y de la responsabilidad de dirigir un país. Luis Arce tiene un estilo caracterizado por la poca estridencia, más bien es austero en el lenguaje y las formas, pero la economía en Bolivia se va reactivando poco a poco y la gente traduce eso en esperanza. Quien pretenda aseverar que el Gobierno boliviano no tomó medidas que ayuden a la población en esta etapa, debería revisar acciones de gobierno como la reactivación de la inversión pública paralizada durante el golpe, créditos a tasa de 0,5 % para iniciativas productivas con sustitución de importaciones, bono contra el hambre o el impuesto a las grandes fortunas. Probablemente estas medidas no aparezcan en grandes titulares de medios de comunicación, pero parecen estar llegando a la vida cotidiana de quienes le otorgan su confianza a Arce. Sin embargo, en la encuesta queda claro que las expectativas depositadas en la capacidad del Gobierno para mejorar la situación están condicionadas a resultados concretos en materia de progreso económico y social, es decir, que no es un perpetuo cheque en blanco. Mientras tanto, la oposición boliviana se estanca o retrocede. La pérdida de terreno es más contundente para las figuras más radicales, como Luis Fernando Camacho, cuya imagen negativa tiene un claro incremento a nivel nacional. Las y los miembros de oposición que muestran una acción política menos confrontativa con el Gobierno nacional ‒principalmente desde espacios municipales‒, como Eva Copa y Manfred Reyes Villa, ven menos reducido su caudal de apoyo popular y muestran mayor estabilidad en su nivel de aceptación. Quizás por esta razón algunos liderazgos de oposición se cuidan de aparecer demasiado cerca de las y los radicales, consiguiendo que los medios de comunicación no los coloquen en la misma bolsa ante los ojos de la población. Por otra parte, hay alrededor de un 30 % de las personas consultadas que manifiestan que “no les gusta el Gobierno, pero tampoco la oposición”, es decir, que la oposición pierde la simpatía de una parte de quienes votaron por ellos. Haciendo foco en este segmento, un tercio tiene una imagen positiva de Arce. Podría pensarse que, a pesar de las críticas que este sector hace al Gobierno, una parte muestra mayor cercanía con el presidente que con la oposición. La igualdad entre hombres y mujeres: algo está cambiando en Bolivia Una cuestión destacada de la encuesta, y que atraviesa más de una pregunta, es la importancia del problema de la desigualdad entre hombres y mujeres, y de la violencia de género. Tres cuartas partes de la población encuestada en marzo cree que la igualdad entre hombres y mujeres es un tema prioritario a resolver; ya no se trata de un tema reservado a las mujeres y mucho menos a los sectores feministas. Es una idea que ha generado una fuerza hegemónica y, cuando esto sucede en una sociedad, es un buen momento para avanzar y profundizar las conquistas ya conseguidas. Los cambios generados en los últimos quince años en Bolivia, en términos de participación política de las mujeres en espacios de toma de decisión, con la consolidación de la democracia paritaria, son un ejemplo para la región y el mundo. Sin embargo, hay temas ‒como la violencia machista‒ que siguen siendo un problema grave a ser resuelto. Bolivia cambió, y ya la violencia contra mujeres, niñas y jóvenes se ve más claramente como una problemática de carácter público y no de la esfera privada como se percibía durante los Gobiernos neoliberales. El hecho de que el 75 % de la población boliviana priorice esta temática de manera tan clara es definitivamente una oportunidad para avanzar con contundencia en la despatriarcalización de la sociedad. El escenario político de Bolivia está cambiando, particularmente algunas de las nuevas prioridades de la población, como la mencionada cuestión de la despatriarcalización, y el tablero opositor. A casi dos años de gestión, el gran mérito del Gobierno de Luis Arce es que ha conseguido consolidar avances socioeconómicos y mantener una buena expectativa de futuro. Las autoras son: Gabriela Montaño– Licenciada en Medicina por la Universidad Nuestra Señora de La Paz y magister en Salud Pública. Ministra de Salud Pública en el último Gobierno de Evo Morales. Senadora en el periodo 2010-2015, ocupando la Presidencia de la Cámara Alta desde 2012 a 2014. Diputada y presidenta del Congreso de Bolivia. Camila Vollenweider– Master en Sociología por la Universidad Autonoma de Barcelona (UAB) y licenciada en Historia por la Universidad Nacional de Rio Cuarto (UNRC), Argentina. Se desempeñó como docente en la Universidad Nacional de Rio Negro (UNRN) y como investigadora del CIETES-UNRN. Fuente: Celag.org
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Emilio Rodas Panique En 2019 una serie de errores políticos propios y una estrategia desestabilizadora eficiente de la oposición interna y la derecha transnacional arrastraron al MAS a una crisis política que terminó interrumpiendo el proceso democrático más largo de nuestra historia, el 12 de noviembre de ese año nadie podía prever que nuestra organización política fuera capaz de revertir ese escenario y retomar el control estatal en tan poco tiempo. El periodo de gobierno de facto puso en máxima tensión la internalización en el seno del pueblo de las grandes transformaciones que se habían dado a lo largo de la revolución democrática y cultural, paradójicamente no fue la clase media que se había fortalecido y reproducido en esos 14 años la que salió a recuperar su proceso sino el pueblo más humilde y las organizaciones de ese pueblo, el catalizador orgánico de ese nuevo proceso fue el MAS, la derecha se había consumido en el gobierno de facto y la única vía de restaurar un ciclo virtuoso era el instrumento político, eso derivó en la victoria aplastante el 18 de octubre de 2020. Hoy llevamos poco menos de 18 meses desde la recuperación democrática y a veces parece que afrontamos una crisis irresoluble en los liderazgos del proceso, pero no es así, primero porque al frente no hay nada interesante a los ojos del elector, la oposición boliviana es la suma de negativos, en 14 años no han logrado construir un relato coherente del modelo de país alternativo que le ofrecen a los bolivianos, y a pesar del mensaje de las urnas de 2020 insisten en arremolinarse alrededor de su hazaña de 2019, sumado a ello, cada liderazgo es una isla inconexa porque cada uno defiende su patio, las veces que se han articulado ha sido cuando el MAS en sus errores los ha juntado. Hoy la oposición boliviana vive la peor crisis de liderazgo de todo el tiempo del proceso. El MAS sin embargo posee una ruta estratégica en la cual ha sido coherente, el país que propusimos en 2002 y 2005 lo hemos ido concretando a veces rápido y a veces lento pero no hemos retrocedido ni cambiado de rumbo, con matices, con gravitaciones distintas, con correlación de fuerzas a veces más próximas al extremo izquierdo y otras más jaladas al centro pero siempre dentro del campo amplio del progresismo y la justicia social. Las banderas de largo aliento están claras, habrá que acelerar el paso del debate para definir rápidamente las banderas de corto aliento, aquellas que nos permitan consolidar la revolución en el campo y otras que nos permitan usar lenguajes que nos permitan entender y comunicar mejor a las ciudades, interpretar acertadamente las expectativas de la nueva demografía. En cuanto a estructura la presencia del MAS es envidiable, tiene dos cosas que cualquier político de afuera soñaría tener: cobertura territorial total y dinámica territorial propia, puede funcionar con piloto automático y a diferencia de los aviones, hasta aterrizar. Hay que afinarla un poco, legitimar sus liderazgos territoriales y darle mejores herramientas para el desempeño político, pero son ajustes en una estructura que nadie más posee ni poseerá a mediano plazo en Bolivia, las pugnas internas lejos de mostrar una estructura en crisis muestran que hay vigor y energías, habrá que orientar esa energía hacia los objetivos determinados, no hay soldado inútil sino mal empleado en la batalla. En cuanto a liderazgos hoy poseemos tres grandes referentes y cada uno aporta a la solidez del proceso, individualmente cada uno de ellos es capaz de derrotar a todos los líderes de la oposición, juntos los tres ya es un abuso. Habrá que cuidar los equilibrios y no anticipar una disputa que nos afecte interna y externamente, más allá de algunos locos que parecen estar más interesados en destruir desde adentro lo avanzado y facilitar el trabajo al enemigo, surge la necesidad de construir escenarios claros de desempeño para cada uno de ellos, partiendo del hecho de que lo que importa es conservar la salud del proceso histórico. El Presidente Luis Arce tiene la tarea de llevar este barco a buen puerto desde el gobierno, un gobierno con buenos resultados, administración eficiente y transparente, un gobierno de dialogo y horizontal con las organizaciones sociales, las regiones y toda la sociedad civil. El compañero Evo como Presidente del Instrumento debe reorganizar las estructuras para que estas funcionen acorde a las tareas políticas, esta reorganización debe ser cuidando la legitimidad y capacidades políticas de los cuadros, además fortaleciendo la capacidad interna de reproducción de cuadros mediante la Escuela de Cuadros del Instrumento. El Vicepresidente David Choquehuanca lidera el frente legislativo, desde ahí y por el despliegue territorial y sectorial de la composición de la bancada puede instalar ese amplio debate para identificar y determinar los alcances de esas banderas de corto aliento y fortalecer las de largo aliento, es el indicado en articulación con el Presidente del Estado, el Presidente del Instrumento y las organizaciones sociales. En la revolución hay campo para todos, no se puede despreciar soldado, mucho menos autoanularnos eliminando comandantes. Santa Cruz, 17 de abril de 2022
Las perspectivas políticas del MAS Leer más »
Emilio Rodas Panique En estos días tenemos un intenso ajetreo en todo el nivel subnacional para poder cumplir con los plazos que el nuevo Plan de Desarrollo Económico y Social ha otorgado para la presentación del Plan Territorial de Desarrollo Integral en Gobernaciones y Municipios, y Plan de Gestión Territorial Comunitaria en Autonomías Indígena Originario Campesino, esperemos que el apuro no termine afectando la calidad de estos productos que a la larga deben marcar la ruta del desarrollo en cada espacio territorial por los próximos cinco años. En medio de la urgencia surgen diferentes debates a afrontar y preguntas que responder en el camino: ¿Está vigente aún el municipio de la Participación Popular o ya tenemos perfilado el municipio del Estado Plurinacional?, ¿Siguen siendo los servicios públicos el horizonte, o estamos listos para pasar a lo productivo?, ¿Cómo vamos articular el control social con la transformación institucional de los municipios en este nuevo ciclo? Claro, hay muchos otros debates en curso, lo importante es aprovechar este tiempo de diálogo comunitario para abordar discusiones que vayan más allá de lo inmediato. Los tiempos de la Participación Popular se caracterizaron por una explosión poderosa de la inversión y el gasto municipal a raíz de las trasferencias por co participación en los 90, los municipios se transformaron en una maquinaria de gasto que se proyectaba en 10 a 15 años podría cerrar la brecha del déficit de infraestructura social y de servicios básicos, si lo combinamos con la planificación participativa y el control social, el resultado debía ser óptimo, todo se desvirtuó muy pronto y nos quedamos en un círculo vicioso que nos alejó de las metas. Durante el tiempo de Evo gracias a la nacionalización y al crecimiento exponencial de la recaudación impositiva hubo otro gran impulso en los ingresos municipales uno a través del IDH y también de la co participación tributaria, pero además se multiplicaron programas de fortalecimiento al desarrollo de la infraestructura y la cobertura de servicios básicos en los territorios municipales: Evo Cumple, Fondo Indígena, Mi Agua en todas sus versiones, Gas domiciliario, Alcantarillado Sanitario, etc. Esto sin duda impulsó la gestión municipal a ritmos de inversión nunca alcanzados antes ni después. Si bien esta última política aceleró el acceso de los habitantes a servicios e infraestructura, esta abundancia trajo consigo como efecto colateral el adormecimiento de las capacidades municipales, flojera fiscal y poca iniciativa a la hora de diversificar la visión de desarrollo más allá de la inversión tradicional, hoy los municipios se encuentran con otra realidad, los nuevos alcaldes han encontrado disminuidos los ingresos por transferencias, bajo nivel de recaudación de recursos propios, catastros inexistentes u obsoletos, pero además ausencia total del municipio como actor principal del desarrollo económico local, el debate en la construcción de los PTDI hoy está arrimando las conclusiones al rol productivo e interacción en la economía local para aprovechar oportunidades. En este escenario es que la planificación debe construirse, desafía rápidamente a los gobiernos locales a construir canales de comunicación directo con la sociedad para que esta visibilice la nueva realidad, con esa comprensión visualice el rumbo que debe tener el municipio en los próximos años y oriente una estructura funcional de los municipios, hay que seguir desarrollando los servicios sociales y servicios básicos, pero la maquina municipal también debe transformarse en un promotor de economía local, este ciclo de planificación debe tener bien caracterizado el territorio en todos sus componentes, claramente definida en base a esa caracterización la visión de desarrollo y la combinación integral de todos los factores que hacen al mismo. Si bien el municipio debe generar condiciones para que la inversión pública y privada gravite hacia el territorio y genere temperatura en la economía local, su principal tarea es promover la inserción comunitaria en las cadenas productivas de forma articulada y estructurada, teniendo predefinido el horizonte productivo captar la atención de los programas nacionales que puedan impulsarlo para que estos tengan impactos sostenibles, está claro que el diagnostico nos orientará sobre las asimetrías que existen y las ecualizaciones que hay que tomar en cuenta para la implementación de las acciones, es evidente que el municipio debe transformar sus estructuras funcionales para estar acorde al nuevo momento, habrá probablemente mayor presencia de agrónomos, veterinarios, técnicos industriales, economistas, etc. y un poco menos de abogados y auditores. El autor es analista político.
Municipio promotor de economía local productiva y sostenible Leer más »
por Stella Calloni Integrantes de los ejércitos secretos de la Organización del Atlántico Norte (OTAN) que cometieron miles de atentados y crímenes en varios países de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, fueron partícipes claves en la Operación Cóndor, coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70-80. Entre estos, como se comprobó en documentos y testimonios de Cóndor y en investigaciones de la justicia argentina, que estuvieron acompañando al dictador Augusto Pinochet desde los inicios de esta operación contrainsurgente los dirigentes de las organizaciones fascistas italianas Ordine Nuovo, Vincenzo Vinciguerra; y de Avanguardia Nazionale, Stefano Delle Chiae, y otros autores de atentados terroristas y asesinatos en la Operación Gladio, modelo de los ejércitos secretos de la OTAN en Italia. Junto a estos asesoraron a Pinochet importantes integrantes de los grupos terroristas de cubanos de Miami, como Orlando Bosch, Virgilio Paz y otros. Los crímenes cometidos en varios países de Europa “occidental” integran la historia negra de lo que fue la guerra sucia anticomunista, bajo la dirección de la CIA, el MI británico y el control de la OTAN, cuyos responsables y ejecutantes nunca han sido llevados ante la justicia. En el libro “LOS EJÉRCITOS SECRETOS DE LA OTAN: la Operación Gladio y el terrorismo en Europa occidental” (edición española El Viejo Topo, 2005) el catedrático investigador suizo, Daniele Ganser, Investigador en el en el l Centro de Estudios para la Seguridad (SS)en el Instituto Federal de Tecnología de Zurich y catedrático en universidades de Francia , da cuenta de una historia de terrorismo en esa región, que ha estado oculta bajo la alfombra durante demasiado tiempo. Tomando como base un documento original de los servicios secretos militares italianos (SIFAR), fechado el 1ro. de julio de 1959 y titulado “Las fuerzas especiales del SIFAR y la Operación Gladio”, el investigador Ganser realizó un trabajo impactante. “Este documento probaba que un ejército secreto vinculado a la CIA y la OTAN, llamado Gladio (espada), había existido en Italia durante la guerra fría (…) basándome en fuentes italianas, rápidamente me di cuenta sin embargo de que durante ese periodo los ejércitos llamados Stay-behind (que traduce el autor como “retaguardia” o “quinta columna”) habían existido en los 16 países de la OTAN. Investigaciones posteriores me llevaron a concluir que de los 16 países de la OTAN podían ser excluidos Islandia, sin fuerzas armadas, y Canadá, muy lejos de la frontera soviética”, escribe Ganser. Sin embargo, el investigador pudo comprobar que también habían existido los ejércitos Stay-behind (secretos) con vínculos indirectos con la OTAN en cuatro países “neutrales”: Suecia, Finlandia, Austria y su nativa Suiza. En 1990 el primer ministro italiano Giulio Andreotti “se vio forzado a confirmar que había existido un ejército secreto en Italia y en otros países de Europa Occidental que formaban parte de la OTAN” y que, coordinado por “la heterodoxa sección militar” de este organismo, el ejército secreto había sido organizado por la CIA estadounidense y el servicio secreto británico (M16 o SIS) para combatir al comunismo, recuerda Ganser. Investigado por jueces, parlamentarios, académicos y periodistas, cómo “una red clandestina” a lo largo y ancho de Europa, el nombre en código de estos ejércitos secretos eran en Italia, Gladio, en Dinamarca se denominaba “Ab-salón”, en Noruega “ROC”, en Bélgica “Sdras”, y la lista sigue… “En cada país el servicio de inteligencia militar ponía en funcionamiento dentro del Estado al ejército secreto siempre en colaboración estrecha con la CIA y el M16 y a espalda de los parlamentos y la población”, cita Ganser, mientras que el encargado de coordinar las redes a nivel internacional era el “Allied Clandestine Comnittee” (Comité Aliado Clandestino CAL) que también se llamó de Coordinación y Planificación. DE GLADIO A CÓNDOR Las investigaciones sobre la Operación Cóndor, activadas después del asesinato el 21 de septiembre de 1976 en Washington del ex ministro chileno Orlando Letellier (una de las más importantes figuras del gobierno de Salvador Allende, derrocado por los militares chilenos y la CIA en septiembre de 1973, en un atentando que se produjo en el barrio de las embajadas el 21 de septiembre de 1976, se dinamizaron con el descubrimiento en diciembre de 1992 de algunos documentos claves, en el Archivo del Terror de la dictadura de Alfredo Stroessner en Paraguay (1954-1989). Un grupo de terroristas cubanos de Miami colocaron una bomba debajo del automóvil de Letelier durante la noche del 20 de septiembre, cuando dejó el automóvil en la puerta de su casa y bajó acompañado por su secretaria Roni Moffit y el esposo de esta Entre estos documentos, la desclasificación de archivos y las investigaciones de distintos autores, se encontraron los datos de los fascistas italianos, no cualquiera, sino algunos de los más importantes criminales de los ejércitos secretos de la OTAN en Europa, como Delle Chiaie y Vinciguerra. Delle Chiaie estuvo refugiado en España, bajo la dictadura de Francisco Franco, junto al jefe fascista italiano Valerio Borghese (“príncipe negro” o “príncipe Borghese”). Este líder fascista, miembro de la organización terrorista Ordine Nuovo, había sido salvado por el agente de la CIA James Angleton, después de la Segunda Guerra Mundial, Cuando, a pesar de la guerra sucia anticomunista en 1968, “los votos combinados de los socialistas y comunistas derrotaron a la Democracia Cristiana Italiana (DCI), Borghese, con la estrecha colaboración de la CIA estadunidense”, como señala Ganser, y los hombres de Gladio intentaron el segundo golpe de Estado en Italia el 7 de diciembre de 1970. El primer golpe en ese país sucedió en 1964 mediante la Operación Piano solo, durante la cual, masiva y sorpresivamente, se detuvo a líderes políticos y sindicales de la izquierda italiana, y también lo hizo en los 70, llevándolos a una ‘prisión controlada’, por Gladio en Cerdeña. Esta segunda acción golpista se realizó bajo el nombre en código de Operación Tora Tora, “recordando el ataque japonés a las naves norteamericanas en el puerto de Pearl Harbour”. La investigación de Ganser evidencia que durante cuatro décadas —desde los años 50— actuaron estos ejércitos secretos
LA OTAN PARTICIPÓ EN LA OPERACIÓN CONDOR APOYÓ A LAS DICTADURAS DEL CONO SUR Leer más »
Ignacio Ramonet La guerra de Ucrania, iniciada el 24 de febrero pasado, apenas está empezando… Y cuando comienza una guerra, como se sabe, arranca un relato mediático plagado de desinformaciones cuyo objetivo es la seducción de las almas y la captación de sentimientos para ganar los corazones y cautivar las mentes. No se trata de informar. De ser objetivo. Cada bando va a tratar de imponer –a base de propaganda y toda suerte de manipulaciones narrativas- su propia crónica de los hechos, y desacreditar la versión del adversario… Lo que ocurre con todas las mentiras (1) que ambos bandos están difundiendo sobre el conflicto de Ucrania no es muy diferente de lo que ya hemos visto en otras guerras. Es la histeria bélica habitual en los medios, la proliferación de mentiras, de fake news, de posverdades, de intoxicaciones, de manipulaciones… La conversión de la información en propaganda es ampliamente conocida y estudiada, en particular en los conflictos de los últimos cincuenta años. Quizás ya con la guerra de Vietnam, en los años 1960 y 1970, se alcanzó el zenit de la sofisticación en materia de mentiras audiovisuales y manipulaciones mediáticas. Hoy, con la guerra de Ucrania, los grandes medios de masas, en particular los principales canales de televisión, han sido de nuevo enrolados -o se han enrolado voluntariamente- como un combatiente o un militante más en la batalla… Aquí, en donde nos encontramos nosotros, están combatiendo -y no informando- en favor esencialmente de lo que podríamos llamar la posición occidental. Sin embargo, dentro de esa normalidad propagandística, estamos asistiendo a un fenómeno nuevo. Porque, por vez primera en la historia de la información, en primera linea del frente mediático, intervienen las redes sociales. Hasta ahora, en tiempos de guerra, las redes no habían tenido la misma importancia. ¿Cuál fue el último conflicto de esta envergadura en el mundo? Realmente, desde 1945, final de la Segunda Guerra Mundial, o desde la guerra de Corea a principios de los años 1950, no ha habido una conflagración militar de dimensiones semejantes a la de Ucrania… Ha habido sin duda grandes conflictos como la guerra de Argelia, la de Vietnam, la de Angola, la del Líbano, la del Golfo, la de Irak, la de Afganistán, la de Serbia, la de Libia, la guerra contra el terrorismo después del 11 de septiembre de 2001 y la destrucción de las Torres Gemelas de Nueva York… Todos esos conflictos han sido colosales, espantosos. No cabe duda… Pero las redes sociales no existían entonces. Hoy, los ciudadanos no solo se ven confrontados a la histeria bélica colectiva y permanente de los grandes medios tradicionales, a su discurso coral uniforme (y en uniforme), sino que todo eso les llega ahora en sus teléfonos, en sus tabletas, en sus computadoras de bolsillo… Ya no solo son los periodistas sino nuestras amistades nuestros familiares, nuestros mejores amigos quienes contribuyen también, mediante sus mensajes en las redes, a amplificar esa incesante coral de discurso único… Se trata de una nueva dimensión emocional, un nuevo frente de la batalla comunicacional que hasta ahora no existía en tiempos de guerra. Por ejemplo, el asalto al Capitolio, el 6 de enero de 2021 en Washington -que fue una tentativa de golpe de estado-, constituyó un acontecimiento de primera magnitud desde el punto de visto político. Pero no militar. Y ese ataque sí fue el resultado de una gran confrontación previa en las redes sociales. En la que los fanáticos conspiracionistas leales a Donald Trump lograron imponer la tesis de un fraude electoral que nunca existió… Se produjo una encendida batalla frontal, en las redes, por el control del relato. Una confrontación digital de gran envergadura para desinformar, tratar de imponer una falsa verdad complotista y ocultar la realidad de las urnas. Ahí, las redes fueron decisivas… Pero en un conflicto militar de estas dimensiones, hasta ahora, las redes no habían tenido protagonismo… Lo están teniendo en esta guerra de Ucrania por primera vez en la historia de la información… También, por primera vez, se produce esta decisión de Google de sacar de la plataforma a medios del «adversario» como Russia Today (RT) y Sputnik… Mientras Facebook e Instagram declaran que tolerarán «mensajes de odio» contra los rusos (2)… Y Twitter tomó la decisión de «advertir» sobre cualquier aviso que difunda noticias de medios afiliados a Moscú, y redujo significativamente la circulación de esos contenidos (3)… Cosa que Twitter no hace del otro lado con quienes apoyan a Ucrania y a la OTAN… Esto no se había producido nunca hasta ahora. Poniendo en evidencia la hipocresía sobre la supuesta libertad de expresión y la neutralidad de las redes… Todo esto confirma que si el conflicto de Ucrania es una guerra local en el sentido de que el teatro de operaciones está localizado en un territorio geográfico preciso, por lo demás es una guerra global, mundial, en particular por sus consecuencias digitales, comunicacionales y mediáticas. En esos frentes, Washington, como en la época de maccarthysmo y la «caza de brujas», ha enrolado a los nuevos actores de la geopolítica internacional, o sea, las megaempresas del universo digital: las GAFAM (Google, Apple, Facebook, Amazon, Microsoft). Estas hiperempresas -cuyo valor en Bolsa es superior al Producto Interior Bruto (PIB) de muchos Estados del mundo-, se han retirado de Rusia y se han enrolado voluntariamente en esta guerra contra Moscú… Esto es nuevo. Hasta ahora conocíamos la actitud partidaria y militante de los grandes medios que, en caso de conflicto, se alineaban con uno de los beligerantes y abandonaban todo sentido crítico para comprometerse unilateralmente y defender los argumentos de una sola de las potencias en presencia… Lo nuevo es que, por primera vez, las redes sociales hacen lo mismo ahora. Lo cual confirma que los verdaderos medios dominantes hoy son las redes sociales. Por definición, las redes no están hechas para informar, están hechas para emocionar. Evidentemente en las redes circulan muchos textos de calidad, testimonios, análisis, reportajes… Las redes retoman muchos excelentes documentales, videos, artículos de la prensa y de
Las redes sociales imponen su relato Leer más »